Desplazados en Chocó.
Según las autoridades de las comunidades indígenas, los niños presentan síntomas de malaria y paludismo.
Cortesía: Armada Nacional.
25 Ene 2020 10:35 AM

Unas 11 mil personas permanecen desplazadas en Chocó desde el año pasado

Johanna
Ramírez Gil
@johannarami
Las autoridades departamentales pidieron al Gobierno una ayuda similar a la entregada en Tumaco.

En Alto Baudó, Riosucio, Bojayá y Juradó (Chocó) está la mayoría de los más de once mil desplazados que actualmente hay en esa región colombiana. 

Las comunidades indígenas y afrodescendientes son las más afectadas. Este mes ya se registró el desplazamiento de 28 familias integradas por 123 personas en Nuquí. Las demás víctimas salieron de sus hogares desde el año pasado. 

En contexto: Una semana completan desplazadas 123 personas en Nuquí (Chocó)

La secretaria del Interior de Chocó, Nubia Carolina Córdoba, anunció que habrá un plan de choque que consiste en visitar las poblaciones, tener un censo de afectados, cuáles son sus necesidades y determinar cuántos retornaron. En marzo también habrá una reunión para diseñar la hoja de ruta. 

"Contamos más o menos con unos once mil desplazados, según un estudio que hicimos recientemente en la Secretaría. De esos once mil, vamos a establecer en el comité cuántos han retornado y en qué condiciones. El único desplazamiento en el 2020 es el de Nuquí", señaló.

Más información: Apareció joven indígena retenido por grupos armados en Bojayá, Chocó

Nubia Carolina Córdoba le solicitó al Gobierno Nacional una ayuda integral para los desplazados de Chocó, así como la envió a Tumaco (Nariño). 

"El Gobierno Nacional nos puede apoyar con ayuda humanitaria también a  nosotros para llegar a estos municipios con alimentos, kits de cocina y atención en salud que hacen falta a las personas desplazadas. Además, con apoyo técnico, administrativo y financiero para lograr las condiciones de retorno", señaló la funcionaria.

Tropas de la Séptima División del Ejército aumentaron su presencia en Chocó, especialmente en Bojayá, para brindar las condiciones de seguridad que permitan el retorno de los desplazados. 

El enfrentamiento de los grupos armados como el ELN y el Clan del Golfo por el control de las rutas del narcotráfico y la minera ilegal, así como la presencia de minas antipersonal, han motivado la salida de las familias hacia los cascos urbanos.